12 agosto 2015

AL VOLANTE

EL CALOR Y LA CONDUCCIÓN

Para algunos, posiblemente le resulte reiterativa mi insistencia en tratar del calor veraniego relacionado con la conducción de un vehículo automóvil; pero las consecuencias que pueden derivarse de una utilización inadecuada del coche en días muy caluroso, generalmente suelen ser más bien negativas e innecesarias.

Relacionado con el tema del calor, en el año 2.012, advertía sobre las nefastas consecuencias de dejar el coche expuesto a altas temperaturas sin antes tomar las correspondientes mediadas de precaución antes de volverlo a utilizar de nuevo para iniciar el viaje, debido a la posibilidad de la acción del benceno.

El día 06 del pasado mes de julio, comentaba las precauciones a tomar con el uso del aire acondicionado si no se utilizaba adecuadamente.

Como quiera que las fiestas patronales de este año ya están “cuasi, cuasi ” finalizando y una buena parte de los asistentes, en breve tendrán que regresar de nuevo a sus hogares utilizando el coche en sus desplazamientos, en esta entrada  me permito recomendarles, no solo prudencia, sino que, como consecuencia de las elevadas temperaturas que tenemos éste año, extremen al máximo la atención en la conducción si se ven en la necesidad de conducir en las horas en las que el calor es más agresivo.

Hoy voy a tratar sobre el calor excesivo que en verano nos acompaña en algunas ocasiones, como está ocurriendo éste año que nos está demostrando su musculatura atlética.

Las altas temperaturas, pueden afectar tanto al conductor y pasajeros como al propio vehículo como vernos más adelante.

Al vehículo.
El coche, debemos tenerlo siempre en perfecto estado de funcionamiento; como consecuencia, se ha de preparar tanto para el invierno como para el verano, y, si es necesario, hacerlo revisar por una persona entendida en la materia si no queremos encontrarnos con sorpresas desagradables que nos fastidien las vacaciones o nos agüen las fiestas.

¿Qué revisaremos en verano? 
El estado de los neumáticos: presión de inflado, grietas laterales, estado de la banda de rodadura, el aire acondicionado, motor, nivel del líquido de refrigeración, de frenos del lava parabrisas, etc., estado de la batería; téngase presente que en verano la evaporación del líquido -agua- de la batería se evapora más que en el resto de las estaciones del año, lo mismo que el resto de líquidos de los que va provisto nuestro coche, además de que se degeneran sus componentes.

En nuestro país se registran temperaturas muy elevadas en verano y bastantes grados bajo cero en invierno en algunas comunidades; esa gran diferencia requiere tomar algunas precauciones, tanto en cuanto a las personas que viajan de pasajeros como al vehículo que las transporta, sobre todo, si vamos a realizar viajes largos en los que nos acompañan niños pequeños, si no queremos que la mala suerte nos sorprenda y nos deje tirados en la carretera a merced de las inclemencias del tiempo.

Tanto si necesitamos o no el coche para disfrutar de las vacaciones, como si el uso que le damos es cercano a nuestro domicilio, vale la pena tener en cuenta el viejo proverbio que dice: “vale más prevenir que curar”

Como quiera que, en esta entrada, vamos a hablar del calor, más bien del calor excesivo; cuando llegue el invierno, ya trataremos del frío y sus consecuencias relacionadas con el automóvil, especialmente con la nieve y el hielo que tantos sustos nos proporcionan cuando nos sorprenden con su inesperada presencia.

En la época veraniega, los españoles somos muy dados a la utilización del coche o la moto, y la mayoría de los desplazamientos los realizamos en este tipo de vehículos. Sin embargo, no siempre tenemos presente en ésta estación del año, que, una temperatura excesiva en el interior del vehículo, cuando éste está cerrado, puede generar un accidente, involuntario, sí, pero de consecuencias imprevisibles.

El calor, sobre todo el calor excesivo afecta a todas las capacidades humanas, entre ellas a la de conducción. Ésta actividad casi cotidiana a la que apenas damos importancia, pero que está directamente relacionada con nuestros comportamientos más frecuentes y afectan a la seguridad vial. O sea, a todos los usuarios de la vía, pública o privada de uso común.

Con temperaturas muy altas, la respuesta ante un estímulo externo para efectuar cualquier maniobra al volante por nimia que sea, se realizan de manera más imprecisa que con una temperatura normal, pues el calor excesivo, normalmente potencia las alteraciones que puedan sufrir los conductores si no se toman las medidas de precaución oportunas.

¿Cómo reaccionaríamos ante la maniobra de evasión si nos agobia el calor y estamos sudando mientras conducimos y tenemos que actuar ante la presencia espontánea de un animal o persona que se nos atraviesa en la calzada?

Téngase en cuenta que el calor excesivo aumenta considerablemente el tiempo de reacción (Ya traté  éste tema con fecha,18-03-2.012), como lo avalan los rigurosos estudios realizados en distintos países sobre el particular, en los que se nos indica que a cualquier conductor normal, con temperaturas de 30º C, los fallos le aumentan aproximadamente un 20%, y, si ésta temperatura alcanza los 32º C, en el interior del vehículo, puede ser la causa del 17% de los accidentes; pues, el calor excesivo, además de aumentar el tiempo de reacción, distrae considerablemente la atención del conductor porque nos hace menos perceptivos.
Sirva de referencia que, a 23º C dejamos de ver, aproximadamente, el 3% de las señales de tráfico; a 28º C, el 6%, a 32º C, el 10%, y así sucesivamente. Y, si a esto le añadimos que con el calor, a los mandos del vehículo, nos volvemos ligeramente agresivos en nuestros comportamientos como conductores y pasamos de una velocidad constante y adecuada -como es lo aconsejable-,a una velocidad alta e inadecuada la mayoría de las veces; el cóctel estará servido para terminar el viaje en ambulancia.

¿Cuál es la temperatura ideal para poder conducir sosegadamente y sin que nos afecte demasiado el calor en verano y poder estar relajados al volante?
Para liberarnos de los efectos del calor tan negativos para la conducción; lo recomendable es mantener la temperatura dentro del habitáculo -si las circunstancias nos lo permiten-, entre 18- 24-25º C, evitando que el flujo del aire, no impacte directamente en la cara ni en el pecho del conductor, pues, si el ambiente es excesivamente seco produce malestar y picor y escozor en los ojos. Así pues, disfrutemos de los beneficios del aire acondicionado los que sean partidarios de él, y seamos moderados en su uso, pues, tampoco es bueno en verano conducir abusando del frío que nos proporciona el aire. Y, un consejo. Si el viaje es largo o conducimos más de dos horas seguidas, antes de detenernos, es aconsejable abrir hasta la mitad las dos ventanillas del mismo lado (el izquierdo o el derecho, es igual, pero del mismo lado), para que nos vayamos adecuando a la temperatura ambiente y no recibir el impacto brusco al abrir las puertas y entrar en contacto con la temperatura exterior.

Por último: Antes de salir de viaje, es recomendable tener presentes las recomendaciones citadas y ajustar la temperatura antes de poner el vehículo en marcha, pues hacerlo mientras conducimos siempre es arriesgarse innecesariamente, toda vez que este tipo de actuaciones al volante aparta nuestra atención de la conducción y genera una situación de peligro.

Tener en consideración  estas recomendaciones, ayudará a volver a casa después de disfrutar placenteramente del viaje.



05 agosto 2015

FIESTAS 2.015

Como cada año en estas fechas, las fiestas patronales zarceñas ya están en capilla; las gentes de aquí y de allí, se disponen a celebrar el acontecimiento con esperanza e ilusión. El programa de festejos ya es conocido por todos, las peñas están engrasando la maquinaria dispuesta para los desfiles, acompañamientos y pasacalles, y los paisanos, ansiosos por poder un año más, dar la salida al evento. Todos esperando el día siete de agosto como cada año para empezar una vez más la celebración de la esperada fiesta patronal. Nuestra fiesta. La fiesta de todos los zarceños. Sea bienvenida.

En el pasado año 2.014, entre otras muchas cosas buenas que me sucedieron, tuve la suerte de poder compartir con mis paisanos el placer de disfrutar de las fiestas de San Lorenzo. Las circunstancias hacen que, aunque me hubiera gustado repetir, éste año, mi presencia estará en otro lugar, también muy entrañable para mi.
Sin embargo, mi pensamiento en todo momento acompañará los aconteceres que tengan lugar en las fiestas patronales de hogaño, y tendré muy presentes las vivencias que disfruté en el pueblo después de una larga ausencia sin visitarlo.
Hoy, desde estas líneas quiero desear a mis compueblanos y visitantes que en estas fechas nos honran con su presencia, que disfruten de mi pueblo y sus fiestas tanto como yo lo hice el año pasado, y que la borrachera de alegría le dure hasta las fiestas de 2.016 en las que vuelvan de nuevo a zambullirse en el optimismo y la algarabía contagiosa que rodea a nuestra fiesta sanlorenceña.

Sé que éste año en la fiesta se notará la ausencia importante de algunos de nuestros más entrañables paisanos que nos han abandonado porque les llegó el momento de su partida, como, antes o después a cada uno nos llegará sin notificárnoslo.  Ocurre cada año con los que se tienen que marchar porque les llega la hora fijada por el destino. ¡Así es la vida! No esperemos que sea justa. No lo es. En este mundo que nos está tocando vivir: unos vienen y otros se van para que en la vida todo pueda seguir igual. Igual que ha sido hasta ahora, seguirá siendo para que  los que nos quedamos, podamos seguir con la fiesta como  ha sido siempre y así deberá seguir siendo por los siglos de los siglos.

A aquéllos que se fueron; gracias por habernos permitido disfrutar de su grata presencia; guardaremos su recuerdo y en nuestras memorias se albergarán las vivencias que compartimos con ellos, porque los sentimientos se guardan silenciosamente en el corazón.  Y recordemos que nadie puede volver atrás -ya nos gustaría- y empezar de nuevo, pero cualquiera puede empezar y crear un nuevo final, solo es cuestión de intentarlo con optimismo viendo el otoño como una segunda primavera en la que cada hoja que se cae es una flor.
Y, a los que nos quedamos: ánimo y alegría para hacer disfrutar a todos de nuestra compañía durante el tiempo que permanezcamos entre ellos; pues la alegría se encuentra en el fondo de todas las cosas que nos rodean, pero a cada uno de nosotros nos corresponde extraerla de una manera distinta y personal para que nos acompañe durante toda nuestra existencia. Téngase en cuenta que el último escalón de la mala suerte, es el primero de la buena.
Aprovechemos el momento y vivámoslo con intensidad, pues cada momento es irrepetible y el tiempo se lo lleva para siempre; porque los momentos que siempre recordaremos llegan de repente, sin hacer ruido y se cobijan en lo más recóndito de nuestro ser. Por esa sencilla razón: A todos los paisanos os deseo que “estas fiestas” sean las mejores, más divertidas y más felices fiestas de verano de vuestras vidas.

Aprovechad el momento y vivirlo con alegría y buen humor. La vida, como todos sabemos, es corta pero muy bonita y hermosa como nuestras madres.  ¡DISFRUTARLA…! con intensidad en las fiestas de nuestro querido pueblo, La Zarza.

Todos tenemos el derecho a ser feliz. TODOS.


Felices fiestas.

24 julio 2015

DESPEDIDA

A LA MEMORIA DE UN AMIGO

En éste momento (son las 20`15 horas de la tarde de hoy viernes 24 de julio de 2.015), mientras en mi pueblo -La Zarza de Pumareda-, mis compueblanos, se disponen a iniciar la ceremonia religiosa para dar santa sepultura a mi buen amigo Horacio -Ramón Horacio Hernández Rodríguez-, yo, desde la distancia me dispongo a compartir con todos el doloroso y emotivo momento de su despedida. No estoy seguro de lo que voy a reflejar en el papel, pues le he entregado el bolígrafo al corazón, y, éste, generalmente, tiene unas razones no muy acordes con la razón, que, debida a la emoción, no razona razonablemente bien como debiera.

Ayer, en el tanatorio de Tarragona, intenté en balde encontrar alguna palabra para consolar a su viuda Cari, pero fue inútil el intento, tenía la lengua como anestesiada y no me salían las palabras al ver a una persona tan entrañable, rota por el dolor. No sé, si ahora lo lograré, pero intentaré que al menos me entiendan o comprendan mis sentimientos hacia mi amigo Horacio, aquellos que lean esta despedida de un amigo.

Espero que al terminar de escribir mi bolígrafo la misión encomendada, coincidirá con el momento final de la ceremonia y el adiós de la despedida de mis paisanos, y junto con la mía virtual, recorran el espacio sideral para encontrase simultáneamente con el espíritu de mi amigo y le acompañen hasta encontrar  “Allí Arriba” a Pedro, dándole la bienvenida y abriéndole de par en par las puertas para ocupar el lugar que tiene merecido.

Desde la lejanía, quiero compartir este momento con todas aquellas personas que físicamente están a su lado en el pueblo dándole el adiós merecido; el adiós a un ser tan querido, a una gran persona, a un hombre noble, a un caballero bizarro, honrado y entrañable, jacarandoso y buen amigo. A un señor que, con su buen hacer, deja una larga estela  de reconocimiento, respeto, agradecimiento y admiración.
En éste adiós virtual desde el lugar en que me encuentro, quiero expresar mi dolor y mi pesar, y acompañar en el sentimiento a todos los suyos: esposa, hijos, nietos y demás familiares y allegados; a todos ellos, a los que no es necesario que nadie le digamos cómo era Horacio, pedirles resignación que es lo único que se puede hacer después de tan significativa pérdida, y recordar a todos ellos que la vida sigue su camino y cada cual  tiene que seguir viviéndola con la más absoluta normalidad e intentar guardar el más grato recuerdo de su presencia entre nosotros. Ya sé que no es fácil, pero así tiene que ser. Por mucho que nos duela.
                   

                                 UN BUEN AMIGO NO SE OLVIDA.

                                 Cuando se te va un buen amigo,
como se ha ido mi amigo Horacio,
sientes tan profundo el vació 
que, nada llena su espacio,
y, es como contemplar la ribera
cuando se ha secado el río,
que, aunque sea pleno verano
se ve, solitario y frío.
Te abandonó para siempre,
no porque él lo haya querido,
se lo llevó la dama de la muerte
sin que se lo hubiese pedido.
No le encuentras la razón,
y para ti, no tiene sentido
que se marche de sopetón
y vivir más, no haya podido;
quisieras que fuese como ayer
cuando charlaba contigo
y pudiste comprender
que era un buen y gran amigo;
pero, ya sólo te queda el recuerdo
de aquél a quien has querido
e, intentas  seguir siendo cuerdo
sin saber por qué se ha ido;
quieres ser como los demás,
pero te encuentras algo perdido
y, no sientes nada más
que la pérdida que has sufrido.

Sabes que él no te fallaría
por lo bien que os habíais conocido,
y que has perdido la gran compañía
que en la niñez hubisteis elegido;
tienes los recuerdos acumulados
que juntos habéis vivido,
y recuerdas los buenos ratos
aunque tu corazón esté afligido,
y las horas charlando animados
que hoy no puedes echar al olvido.

No entiendes por qué la muerte
tan pronto a buscarlo ha venido,
ni por qué tuvo la mala suerte
de haber sido él  elegido.
No sabes encontrar consuelo
ni tampoco hallas la razón
del porqué emprendió el vuelo
rompiéndote el corazón.
Ahora, tu alma llora desconsolada
y en tu frágil pecho afligido,
llevas como una flecha clavada
                                 desde el momento en   que él se ha ido.

Horacio:
Fuiste mi amigo en la infancia,
monaguillo en la Parroquia
y compañero en el cuartel,
entre otras muchas cosas.
Me viene ahora a la memoria
los largos ratos de conversaciones
que pasábamos en la mili
a modo de distracciones.
Son muchos los recuerdos
de tu grata compañía,
y, muchas las reflexiones
que me haré, a partir de hoy cada día
recordando las razones
que te han arrebatado la vida;
y, no las llegaré a comprender
ni jamás podré entenderlo,
quizás, no sé ver bien la realidad
o, quizás, no estoy muy cuerdo;
pero, con sinceridad:
con ellas, no estoy de acuerdo.

Gracias, amigo Horacio
por haberte conocido,
y por los buenos ratos que en el Ejército
juntos hemos vivido.
Será perenne tu recuerdo
para el resto de mi vida,
cual tesoro que no pierdo,
cual cicatriz de una herida;
porque, te has ido de entre nosotros
sin que nadie esperara tu partida,
como siempre lo hacen los mejores
que, ellos parten los primeros,
lo mismo que el peregrino
recorriendo en solitario
el largo y vasto camino.

Fuiste noble y bizarro
y de talante agradecido,
jovial alegre y honrado
serio, y al mismo tiempo divertido.
                                 Hoy te vas de entre nosotros,
porque, éste maldito destino
te ha arrebatado la vida
antes del final del camino.
Ahora, vas a descansar en paz
y, a esperar que llegue el momento
de volvernos a encontrar
y hacer feliz el reencuentro.

Allí, donde tú estés,
te tendremos siempre presente:
los que lloramos tu partida,
que somos, mucha, mucha gente.

Ahora tengo que despedirte
porque ha llegado el momento
en que, nada puedo decirte
ni tú, expresar tu sentimiento.

Hoy, mi amigo del alma,
ya te vas para no volver,
de dolor se me rompe el alma
porque no te vuelvo a ver.

Adiós,  Horacio.
Siempre estarás entre nosotros.-










06 julio 2015

AL VOLANTE

AIRE ACONDICIONADO

El calor en verano agobia, y para protegernos buscamos la sombra o un lugar fresco; pero, para conducir un vehículo automóvil circulando por cualquier vía pública, no resulta posible hacerlo bajo una fresca sombra  -ya nos gustaría-, ni tampoco cuando tengamos que dejar nuestro vehículo estacionado a pleno sol    -porque se nos olvidó la sombrilla en casa-, y al volver nos lo encontramos convertido en un horno al que no hay quien entre.

El año, 2.012, el 25 de julio, colgué en éste blog una entrada relacionada con el tema del calor, titulada, “VERANO”, en el que alertaba de las consecuencias derivadas de una más o menos larga exposición al sol de nuestro coche, ya que, si al cogerlo al regreso enchufamos  el aire acondicionado sin una previa ventilación, podría dañar nuestra salud debido a la acumulación de benceno generada por los efectos del calor en el plástico que puede expulsar el aire acondicionado  e iría a parar directamente al interior del habitáculo al ponerlo en marcha, si no se toman las precauciones que en aquel  tema exponía.

Hoy, quisiera hacer hincapié en el citado aire acondicionado del que en la actualidad están dotados la práctica totalidad de los vehículos automóviles de las últimas hornadas,  destinados tanto al trasporte de personas como de mercancías.

Generalmente, el verano conlleva una mayor utilización del coche; amén de que también los viajes suelen ser más largos y abundantes, debido a que es la estación del año en que, normalmente, las vacaciones se prestan más al uso del automóvil.

La generosidad  y abundancia de calor con que nos obsequia el sol español, hace necesario refrescar el interior de nuestro vehículo cuando lo utilizamos en en ese estación del año, sin necesidad de tener que llevar siempre las ventanas abiertas en su totalidad -bajados del todo los cristales de las ventanillas-, para que nos entre el aire nada fresco exterior y nos refresque el ambiente en el interior, algo que a mucha gente le resulta desagradable, además, de que el consumo de combustible aumenta considerablemente.

En el supuesto de que nuestro vehículo no esté dotado de aire acondicionado y tengamos que llevar puesta la calefacción, es IMPRESCINDIBLE renovar el aire del interior con bastante frecuencia, si no queremos sufrir sus consecuencias. (éste, puede ser un tema aparte)

Con el correr de los años se han sofisticado los sistemas de aire acondicionado, tanto en el interior de los edificios, como en el habitáculo de nuestros automóviles, que es al que vamos a hacer referencia seguidamente.

Todo sistema de aire acondicionado, consiste en un compresor, un circuito a través del cual discurre un gas, otro circuito para el desplazamiento del aire a la temperatura programada -frío o caliente dependiendo de si es invierno o verano y, mediante un sistema de refrigeración conducido, hacer llegar al interior del vehículo el frío o calor adecuado para hacer confortable la estancia dentro del habitáculo.

Como es bien sabido por todo usuario del aire acondicionado, éste, también tiene sus inconvenientes y no se debe abusar de su utilización, toda vez que termina siendo viciado, no solo en el coche, sino en casa, en el trabajo, etc., y puede llegar a causar alteraciones en nuestra salud si el uso es prolongado en el tiempo; por lo que se hace aconsejable en viajes largos -para aquéllos usuarios que no puedan pasar sin él-, interrumpir su uso parcialmente -apagarlo- y renovar el aire del interior antes de volver a conectar el aire acondicionado  y tener siempre muy presente, que éste sistema funciona transformando el aire caliente obtenido del exterior en aire frío, o viceversa.

El sistema de refrigeración del coche se consigue gracias a un gas que circula por un circuito diseñado al efecto del que forman parte una serie de tubos, generalmente, flexibles, que reparten el aire fresco-caliente conduciéndolo a las salidas adecuadas  del habitáculo, con el fin de hacerlo llegar -sin causar molestias- a las proximidades de los pasajeros.

Como quiera que todo tubo flexible es susceptible de favorecer las fugas del gas que se precisa para lograr el frío-calor que requerimos para nuestro coche, es aconsejable revisarlos con cierta periodicidad, para evitarnos sorpresas en el momento más inesperado.

El sistema de aire acondicionado persigue mantener el habitáculo a una temperatura ideal y que el aire se reparta lo más equitativamente posible dentro del vehículo. Sin embargo, a pesar  de filtrarse el aire antes de pasar por el compresor del acondicionador que lo impulsa, pudieran quedar algunas partículas que, de no ser controladas,  causarían molestias, tanto al conductor como al resto de ocupantes y serían dañinas para la salud.  Por ello, todo aire acondicionado está provisto del llamado “Filtro del habitáculo” que, antes de entrar al interior del vehículo filtra el aire, el polen, el polvo y las partículas de combustible que pudieran ser arrastradas por la acción del compresor y así, evitar sus inconvenientes.

¿Requiere algún tipo de mantenimiento el sistema de aire acondicionado?
Sí. Como todo circuito por el que discurre aire, gas o cualquier líquido en el automóvil, requiere un mantenimiento periódico, ya que, si  no lo hacemos, tiene muchas posibilidades de averiarse, y, de suceder esa anomalía, a la larga nos generaría un importante desembolso económico que podemos evitarlo si le prestamos la atención y el mantenimiento debido revisándolo  de cuando  en cuando, porque todo sistema de aire acondicionado se deteriora en función de su uso, por ello, es recomendable revisar su funcionamiento por una persona experta en la materia -abstenerse aficionadillos inexpertos- una vez al año, antes del verano, que es cuando generalmente más se usa.

Normalmente, la revisión consiste en comprobar el estado y flexibilidad de los conductos y demás elementos del sistema, y, en caso de haber habido pérdida, añadir el gas si lo necesita.
Por el bien del coche  y para favorecer la economía del titular; es aconsejable -más bien imprescindible-, cambiar regularmente éste filtro, ya que, influye directamente en la salud.

¡Ojo!  Para los no aficionados al aire acondicionado -que, también los hay-. En caso de llevar las ventanas abiertas, no llevar bajados los cristales de una de las ventanillas de la izquierda y de otra de la derecha del  vehículo, sino las dos del mismo lado; o, las dos del lado izquierdo o las del lado derecho,  y con la misma abertura la ventanilla delantera y la trasera. Es importante.

18 junio 2015

LA ADELFA


En una anterior entrada (18-09-14) me refería a lo beneficiosa que es la verdolaga y lo poco reconocidos que son sus efectos en nuestra salud. Posteriormente, hice referencia en otra entrada (10-10-14) al estramonio, ambos son -eran- abundantes en La Zarza cuando yo andaba por esos lares; si bien, el estramonio tiene unas características bien diferentes a la verdolaga, pues  es altamente peligrosa su ingesta por tratarse de un potente veneno, mientras que la verdolaga es un buen alimento para el cuerpo humano al le presta un aporte vitamínico importante.

Hoy, intentaré exponer las propiedades –positivas y negativas- de la “Adelfa:

Se trata de una planta que soporta bien las variaciones climatológicas y los distintos substratos. En la actualidad es muy frecuente hallarla en cualquier parte de las vías urbanas e interurbanas para adornar con su presencia y su prestancia los más variados lugares, ya que por su fortaleza no requiere de grandes cuidados y se conforma con la correspondiente poda anual o bianual. Sin embargo, se trata de una planta tóxica, altamente venenosa pero muy útil en farmacología.

A esta planta, conocida también como laurel de jardín, le tiene mucho que agradecer la investigación de nuevos medicamentos contra determinados tipos de cáncer por parte del personal científico, pues, es totalmente desaconsejable para uso particular, dada la extrema toxicidad de la misma, por lo que se hace imprescindible un riguroso control médico sobre su uso o aplicación.

Un ejemplo de este tipo de plantas lo tenemos en el entorno del pilar, que, como muestra la fotografía adjunta, más que un monumento de piedra, ofrece el aspecto de un jardín florido.

Sería aconsejable informar a los niños de que no tengan contacto con ella para no correr riesgos innecesarios dada su peligrosidad, o retirarla del lugar que ocupa actualmente.

La Adelfa es una planta de las más venenosas del planeta, y sin embargo, a pesar de estar prohibida desde el año 2004, sigue a la venta en España, bien a través de Internet o en la mayoría de los viveros y mercadillos ambulantes.

Esta planta fue mi compañera de infancia durante los años que viví en el pueblo, pues formaba parte de las distintas variedades que había en el jardín de la casa de mi abuela (ya no queda ninguna), y que como todo niño inquieto y deseoso de descubrir algo nuevo jugaba con sus flores. Quiero recordar que en más de una ocasión las chupaba por la parte inferior del embudo, sin tener ni idea del peligro que ello entrañaba. Cuando lo pienso ahora, me estremezco.

En las diferentes especies de adelfas, podemos apreciar sus variopintos coloridos: amarillo pálido, blanco, carmín, fucsia, rojo, rosa… que son fuente de alimentación para polillas como la esfinge de la adelfa, cuya oruga se alimenta de sus hojas sin que le afecten las potentes sustancias tóxicas de la planta. ¡Qué suerte!

Como toda planta mediterránea, y, gracias a su espectacular floración y espesura, es una especie muy cultivada en parques y jardines por ser bastante resistente a la sequía, lo que la hace útil para disimular los bordes de las carreteras o ser utilizadas como valla natural de separación o medianas en autopista y autovías, porque su mantenimiento es casi inexistente siempre que se plante directamente en le suelo, excepto si se tratara de un año seco que -por la escasez de lluvia-, le impida su normal desarrollo, pues, dadas sus características, ésta planta, en esas circunstancias, normalmente tiene bastante con el agua de lluvia, salvo casos excepcionales como en el supuesto de que el subsuelo no fuera el adecuado para ese tipo de plantas tan resistentes a las variaciones climatológicas, pues tolera el calor y el frío extremos, así como otras contrariedades que puedan afectarle.


En Japón, fue la primera planta en florecer después de la explosión de la primera bomba atómica  -nuclear- sobre Hiroshima el seis de agosto de 1.945, cuando los norteamericanos hicieron la exhibición de su fuerza y potencial militar sobre esa floreciente ciudad del país del Sol Naciente; lo cual, demuestra la resistencia de la especie a la que pertenece la Adelfa

Sólo en caso de que se tratara de adelfas plantadas en
 macetas de interior, sería necesario un riego más frecuente y abundante -una vez por semana más  menos- y pulverizar las hojas con cierta frecuencia. No obstante, no es precisamente éste tipo de plantas las más adecuadas para el interior; más bien es desaconsejable dada su peligrosidad.

Como hemos podido apreciar, la adelfa es una planta venenosa, muy venenosa. Son muchos los animales que han muerto por la ingesta de esta planta por desconocer sus dueños la peligrosidad de la misma y confiar en que sería una más de las verduras que podrían servirle de alimento. ¡Maldito alimento!

Sin desmerecer el mérito que como planta de jardín tiene la adelfa, lo cierto es que, al tratarse de una planta tan tóxica y sus efectos más bien desconocidos por la mayoría de la gente normal y corriente; quizás, sería aconsejable ir eliminando dicha planta de aquéllos lugares públicos en los que pudiera estar al alcance de personas que ignoren sus consecuencias y cultivarla en lugares destinados a ésta finalidad para el uso medicinal al que le prestan un extraordinario e impagable servicio.

Mi intención, al traerla a colación en esta entrada, es única y exclusivamente la  de informar a todas aquéllas personas que desconocieran sus efectos de que, siendo como lo és, una hermosa planta, hay que tratarla con las debidas precauciones si no queremos que nos cause daño.