23 abril 2016

LA CABAÑA DE LOS BOLOS


La geografía zarceña encierra en toda su extensión abundantes edificaciones de piedra, fruto del ingenio, esfuerzo y bien hacer de nuestros antepasados, todas ellas dignas de mención; pero, una de las más entrañables para mi es la Cabaña de los Bolos, ubicada junto al camino de Mieza, a la altura de  la falda del Teso de los Nabazos, en la ladera orientada hacia Cerezal de Peñahorcada, de la que guardo muchos y muy gratos recuerdos de mi niñez, como consecuencia de las frecuentes veces que me cobijé bajo su techo cuando iba o regresaba del tejar que había en la cima del citado teso; ya que era el lugar de trabajo de mi padre, que, en aquél entonces era el titular del mismo.

Esta cabaña, que, antes de la parcelación estaba junto al borde del camino y ahora está por detrás de la valla que delimita la propiedad del terreno donde se asienta (donde ha estado siempre), era el lugar de paro para hacer un pequeño alto en el camino de la mayoría de las personas que transitaban por aquél lugar  a sus quehaceres laborales; unas a trabajar el campo, otras al pastoreo y el resto, camino de Mieza, que entonces era la única vía de comunicación existente entre la citada población y la Zarza; a no ser que se rodeara dando la vuelta por Cerezal, pero eso no era lo normal en aquél tiempo.
La de veces que la Cabaña de los Bolos, habrá protegido de la lluvia , el frío y el calor a los pastores y sus perros, que, además de grande y estrategicamente situada, permitía también a los agricultores un pequeño descanso veraniego bajo su fresca sombra, o una leve parada cuando, después de una larga y dura jornada de trabajo regresaban a sus hogares y hacían la paradita “para echar un cigarro” antes de llegar a casa, mientras esperaban fuera los animales con sus arados que entonces se utilizaban para hundirse en la tierra y prepararla para la sementera cundo tocaba la Hoja en aquella zona; si bien, aquéllos vetustos arados , afortunadamente, han sido sustituidos por otros aparatos más modernizados y prácticos que alivian del esfuerzo tanto a los agricultores como a los animales.
¿Cuántas siestas habrán dormido dentro de la cabaña los pastores y labradores zarceños...?
¡Cómo han cambiado las cosa desde entonces!
Hoy, la Cabaña de los Bolos, que tanto significó en mi infancia zarceña, y tantas veces ha acudido a mi mente desde entonces, se ha convertido en una antigualla que pasa desapercibida para la mayoría de los habitantes de los dos pueblos que la intermedian y de los escasos visitantes que ahora le honran con su presencia, toda vez que, casi no se utiliza y su valor monumental ha descendido.
Sin embargo, su porte señorial, como lo muestra la fotografía que se adjunta y su construcción, rústica, sí, pero solida como una roca y resistente al paso de los años, “hecha con piedra de la casa” por unos artesanos de la construcción que no necesitaban arquitectos, aparejadores ni maestros de obras para hacer obras de arte como las que abundan en el entorno y dentro de nuestro pueblo, permanece impertérrita viendo pasar el tiempo como la Calle de Alcalá, y, recordándonos a los zarceños las muchas prestaciones que en otros tiempos aportó a nuestros antepasados , a los que acogió y trató con el respeto y cariño que ellos se merecían.
En mi fuero interno, siempre se albergará el recuerdo zarceño de la Cabaña de los Bolos que se cuentan por cientos las veces que he estado dentro, unas sólo y otras acompañado de mis hermanos que, o bien a la ida o a la vuelta del tejar, siempre era la parada obligatoria (más bien, voluntaria), que no se podía eludir.
Afortunadamente para nuestro pueblo, sus autoridades municipales se están volcando con ahínco y entusiasmo en recuperar la presencia de los monumentos de piedra heredados de aquéllos que nos precedieron, como muestra el interés demostrado en los últimos tiempos con la campaña a favor de la piedra (que, últimamente se estaba denostando) y, ahora con la feria ha vuelto al redil, que, es el lugar que le corresponde, gracias al buen hacer y al interés que demuestra el equipo de Gobierno Municipal que es digno de encomio y merece mi más distinguida consideración y respeto junto a mi agradecimiento personal.
Desde aquí, les animo a seguir en el empeño y sacar adelante el proyecto al respecto en el que se halan inmersos.
Recuperar en la medida de lo posible las edificaciones de piedra que son el emblema de nuestro pueblo y el legado de nuestros antepasados, solo merece gratitud por parte de toda persona de bien, hacia quienes se interesan por sacar a flote las edificaciones que con el paso del tiempo se han ido degenerando.
Son muchos los monumentos de piedra existentes en nuestro pueblo, que, con un poco de buena voluntad por parte de todos, pueden regresar a la actualidad formando parte del patrimonio recibido, que, no siempre lo hemos sabido valorarlo en su justa dimensión, como es el caso de la majestuosidad de la Cabaña de los bolos.


06 marzo 2016

¿POR QUÉ NO TENEMOS PRESIDENTE?


Por algo tan sencillo como que, no se entienden nuestros políticos, por falta de buena voluntad para llevar a cabo el encargo recibido del pueblo para dicho menester. Así de fácil.
Y, no quieren entenderse, porque, no es posible hacer cestos con éstas mimbres, o porque sobran intereses particulares que no aportan las mimbres necesarias para hacer los cestos, pero sobran algunas mimbres que no son necesarias?
¿Es posible que el motivo pudiera ser porque hay unos honrados y justos políticos que buscan el bien para el pueblo, al que sirven y pertenecen, y hay unos cuantos (bastantes) egoístas egocéntricos, que solamente buscan sus propios intereses, mientras los demás se parten la espalda currando para hallar la solución al problema que tiene planteado nuestro país, como consecuencia del resultado de las pasadas elecciones generales; o, porque hay otros intereses que meten  palos en las ruedas para que no siga el carro adelante con la carga que lleva encima, y ponerle otra para dinamitar el entendimiento y continuar con la tradición?
No es cierto que nuestros políticos no sean capaces de entenderse ni de ponerse de acuerdo para la investidura del nuevo Presidente de Gobierno para el país; no, los políticos sí se entienden cuando les conviene entenderse. Ahora no les interesa a la mayoría, porque no les conviene hacerlo porque están en juego ocultos espurios intereses partidistas y personales que les impiden ceder la parte que a cada uno le corresponde en toda negociación para cumplir con el mandato de las urnas, que no es otra cosa que la voluntad del pueblo soberano que ha decidido darle vacaciones al bipartidismo rancio y optar por otros derroteros que nos conduzcan al final deseado que, ellos no quieren entender; pero como quiera que el hombre es un animal de costumbres fijas; éstos, “nuestros políticos de pacotilla” acostumbrados a la poltrona y a repartirse el poder (esto para ti, esto para mí) poniéndose de acuerdo por teléfono previa intervención en el  Congreso, se han encontrado conque el resultado electoral que se dio el pueblo a sí mismo, no coincidente con lo que ellos habían convertido en tradición, les salió el tiro por la culata y les cogió con el paso cambiado, ocurriéndoles lo mismo que al recluta que no cambia el paso ni a la de tres.
Así son nuestros políticos: animales de costumbres fijas que, políticamente hablando, no ven más allá de sus narices ni le importa el perjuicio que le causan al pueblo con su comportamiento infantil, por no ser capaces de ponerse de acuerdo (nada más que para insultarse) en cómo obedecer el mandato recibido en la última convocatoria electoral, e intentar forzar una nuevas elecciones generales, obligando al pueblo que ya emitió su mandato, a un gasto innecesario en un momento de crisis, solamente por tratar de imponer cada cual su propio criterio, y al ciudadano que le parta un rayo.
¡Así da gusto!
El chasco será grande, si se repiten las elecciones y el resultado es parecido. ¿Qué harán? repetirán la misma serenata de consultas estériles para no ponerse de nuevo de acuerdo; o, serán lo suficiente cuerdos como para hacer lo que tienen que hacer ahora sin más dilación ni acusaciones innecesarias e impropìas de personas civilizadas con responsabilidades de gobernar el país como éste se merece, que, para eso cobran.
Vaya cuadrilla (nunca mejor dicho) de baldarras y desconsiderados que estamos manteniendo los españoles, para que, a la hora de la verdad, en vez de dar el do de pecho como es su deber, se dediquen a imitar el avestruz y a criticar al contrincante, convirtiéndolo en enemigo y ofreciendo un deplorable espectáculo en sus intervenciones parlamentarias en las dos investiduras.
¡Qué triste y lamentable al mismo tiempo, el espectáculo que ofrecen al pueblo!
El deplorable ejemplo que estamos dando al mundo como país, gracias a nuestros representantes, no es algo que el pueblo se merece ni los ciudadanos queramos dar; la triste realidad, es la consecuencia que se deriva del comportamiento de estos inútiles, que no son más que unos auténticos oportunistas, ingratos, ineptos, incompetentes, ignorantes e irresponsables como políticos, que no merecen la consideración ni el respeto que el pueblo les otorga, y ahora, se extrañan de que los ciudadanos normales perdamos la fe en ellos y votemos otras opciones que permitan modificar su deplorable comportamiento del pasado, que daña la imagen y la confianza en ellos depositada por las gentes sencillas que los eligieron voluntariamente y han llegado al súmmun del hartazgo, que no es más que el fiel resultado de la decepción y hastío, que el pueblo, saturado ya de tanta mentira y desmadrada corrupción tolerada, ha decidido mediante el voto intentar cambiar la situación, dándole nueva forma con emergentes personajes, que, tanto por la izquierda como por la derecha, ofrecen otras posibilidades para efectuar los cambios que el país necesita para salir del atolladero, al mismo tiempo que envía al ostracismo de vacaciones a sus arcaicas viejas glorias medievales, aportando sabia nueva de cara a la primavera, para intentar una regeneración política, tan necesaria como urgente, para la normalización que el país precisa  les exige a los tradicionales partidos, cuyo inmovilismo nos ha arrastrado a la situación actual en la que nos encontramos, porque, al no tener posibilidad de ganar por mayoría un solo partido  y poder formar Gobierno al estilo tradicional, y ser tan ineptos, que no son capaces de dialogar para llegar a cuantos acuerdos sean necesarios, que, sólo se logran mediante la palabra, se dedican a criticarse e insultarse unos a otros mientras chalanean y vociferan en el Congreso, cual vendedores de mercadillo, dando una lastimosa idea del comportamiento que nos están ofreciendo mientras se retratan en blanco y negro, esos personajes, que son los que van a gobernar el país.
Que Dios nos coja confesados, si cuando empiecen la gobernanza siguen en la misma línea de actuación. Mejor no pensarlo, para evitar que nos baje la moral al suelo.
¡Lástima de sueldo que les estamos pagando por imitar al asno...!
Y, no es que piense que en su mayoría son unos burros, que lo son, sino que, el pueblo les paga para que cumplan el encargo que les ha encomendado, no para que se insulten y nos digan que Fulano es corrupto e irresponsable, Citano un ladrón y un embustero, y Mengano un falso y un  farsante, además de un chorizo; eso ya lo sabemos; sin embargo, lo que queremos es que nos digan, que van a hacer lo que el pueblo en las urnas le pidió que hicieran: gobernar en armonía civilizadamente con las mimbres que el pueblo le entregó en las últimas elecciones generales, para que hagan los cestos que el pueblo necesita; y, no para mantenerse y persistir en una inactividad gubernativa, permaneciendo innecesariamente con un Gobierno en funciones, que, dadas las circunstancias, ni  funciona ni gobierna.
¿Para eso les hemos elegido los españoles?
¿Es eso, lo que merecemos los ciudadanos que depositamos en ellos la confianza?
A veces, cuando les veo y escucho, pienso, si éstos caraduras metidos a políticos creerán que los ciudadanos somos tontos, que no nos enteramos de nada, que estamos en la Inopia como ellos y la ignorancia nos ciega la visión, haciéndonos permanecer en un estado de letargo mental que nos impide pensar y nos asemeja a ellos en cuanto a ineptitud. Se equivocan, porque somos seres pensantes que tenemos muy claro lo que somos, lo que queremos y lo que les pedimos que se hiciera y no han hecho; otra cosa muy distinta, es que, porque callemos otorguemos, que no es el caso ni estoy de acuerdo con ello; a veces callamos, sí, porque tenemos lo que ellos necesitarían tener para razonar: comprensión, tolerancia y respeto, algo de lo que ellos carecen y ha hecho que nos alejemos de su comportamiento y estemos hasta la coronilla de aguantar tanto chupón y vividor por cuenta ajena.
Es penoso tener que admitir (a juzgar por lo que nos han demostrado en las dos sesiones de investidura), que tenemos una clase política que solo está interesada en la defensa de sus particulares intereses, sin consideración hacia el resto de seres vivos que habitamos el país, ni que las personas deberíamos ser iguales en todos los aspectos, porque somos seres humanos, racionales, pensantes y merecedores de respeto y de la consideración más distinguida, y, también, como ellos, tenemos sentimientos y sensibilidad y nos afectan los problemas que envuelven a la sociedad de la que formamos parte.
Sería el colmo de la estupidez, que por culpa de unos cuantos desconsiderados, paguemos las consecuencias el pueblo llano; no nos lo perdonarían las generaciones venideras, ni mereceríamos su perdón, ni siquiera su generosa comprensión; porque ellas entienden que la libertad, es la capacidad de actuar en una esfera en al que no estamos sometidos a nadie, salvo a la Ley, que es igual para todos y ha sido aprobada con nuestra participación; por lo que interpretan que el pluralismo es un valor que debe protegerse, porque el bipartidismo en España, con el rodar de los tiempos, ha considerado el Estado, como su cortijo y, lo público como su propio patrimonio, al que no están dispuestos a renunciar fácilmente sin ofrecer la máxima resistencia, incluso, metiéndole miedo a los ciudadanos con que viene el lobo y empleando para ello, los métodos que sean necesarios para impedir que unos intrusos "invadan su territorio" y les dejen con el culo al aire, con una mano por delante y otra por detrás; dando con ello origen y perpetuidad a la Partitocracia más rancia y desfasada que queda fuera de lugar con la mentalidad de esas nuevas generaciones que vienen empujando con energía y ganas de cambio, deseosas de hacer algo por su país.
Es posible que algún lector piense que es demasiado dura la critica que hago de la situación derivada del desacuerdo político que estamos viviendo en España; pero la realidad es que, si nos miramos al espejo de la realidad, es lo que se refleja en él: ineptitud política e intereses partidistas y personales. Puro egoísmo y un Ego desmedido.
Así de claro y de sencillo. ¿Por qué será?


25 enero 2016

01. 01. 01. LA ZARZA VIRTUAL

La quinceañera Zarza Virtual, que durante ese recorrido ha acercado a todos los continentes del planeta las noticias reales de nuestro pueblo, hoy me trae a la memoria la siguiente pregunta:  ¿Cómo sería ahora la Zarza real, si un “tal Manolo” -ese Manolo de la Web-, no hubiera puesto  el ímpetu, empeño y empuje, volcados con tanto interés para que se pudiera llevar a término ese proyecto que rondaba en su mente y albergaba su espíritu, para que su pueblo   -el nuestro-, no se quedara atrás y fuese conocido por doquier?
Afortunadamente, le salieron bien las cosas;  y, con la colaboración de algunos paisanos que al principio le echaron una mano y ayudaron con sus escritos a tirar del carro para seguir adelante, hoy, la zarza virtual -la nuestra, la de todos- es más conocida por todo cuanto guarda almacenado en la Web, al alcance de quien quiera hacer uso moderado de ese servicio gratuito, ordenada y meticulosamente bien documentado, que está a su disposición permanentemente, y que gracias a Manolo, se conserva en sus bodegas.
¡Bravo, Manolo...!
Bonita jugada y magistral lección de humildad la tuya, al mantener en silencio el esfuerzo y quebraderos de cabeza que supone la fundación y mantenimiento de una Web, que como la tuya, aunque privada, es de todos los zarceños de bien, que se sienten identificados con tu labor durante estos largos quince años.
El Largo peregrinar por el recorrido de ese serpenteante camino, no siempre cubierto de rosas, que te ha restado muchas horas de sueño y tiempo para dedicárselo a los tuyos y tus quehaceres, conlleva el merecido reconocimiento hacia tu persona por parte de tus paisanos que, afortunadamente, disponen de una puntual información de La Zarza, que si no hubiera sido por la labor realizada por ti, carecerían de ella.
Yo tuve conocimiento de la existencia de la web, por casualidad, cuando ya llevaba doce años a pleno rendimiento y, me impresionó su calidad y contenido la primera vez que entré en ella, tanto por la gran cantidad de materia almacenada, como por el orden que imperaba en la estructura de su contenido.
Ésta sensación tan grata, ya la he expresado en alguna otra ocasión, por lo entrañable que me resultó verme rodeado de los más tiernos recuerdos de mi alegre infancia; pues, para mí, volver a mis raíces al tener noticias vivas del lugar donde nací y de niño correteaba por sus calles embarradas viviendo  a mi libre albedrío la infancia más feliz que pueda vivir un niño, era revivir una ilusión pasada que me aportó los más gratos momentos vividos en el pueblo, en una infancia que nada tiene que envidiar a la de los niños de la tablet y el ordenador -que, por razones de edad, a nosotros nos resulta ahora más dificultoso su manejo-, el ordenador portátil  -la pizarra- que nosotros utilizábamos con gran pericia, la manejábamos de maravilla y la limpiábamos con la mano y un poco de saliva ecológica. ¡Eh!, que sí.
Cada vez que leo los comentarios que le hacen a mis colegas algunos lectores sobre los temas que aparecen en la Web, me evocan algo grato relacionado con los dulces recuerdos de mi niñez y los amigos que se hacen a esa edad y son para siempre, aunque, no siempre se puedan ver con la frecuencia deseada.
Sé bien, que a los de mi edad nos queda menos recorrido en el camino que a las generaciones posteriores; pero la vida es así de hermosa y gratificante, que nos permite disfrutarla y almacenar en la memoria todas las vivencias que en la infancia nos resultaron tan gratas, y ahora nos afloran a la mente para nuestro regocijo y nos ilusiona su recuerdo; como lo prueban los comentarios de Paco, Manolo, Félix, por citar unos ejemplos, aunque son muchos más y tan buenos como ellos, que, gracias a la Web, disponemos de ellos.
Esos “chavales”  -de entonces, hoy abuelos- que siguen conservando tal lozanía mental que les permite seguir siendo jóvenes hasta el día de su partida, porque son unos jacarandosos irreversibles, cuyo optimismo les rejuvenece y aumenta su calidad como personas; en su mayoría, son los que animan el cotarro y dan vida a la vida de la Web con su buen hacer.
Por eso, y por muchos más motivos -muchísimos-, tienen mi agradecimiento y el más sincero reconocimiento a su desinteresada labor, además, de porque ellos son mis amigos y yo lo veo así, sin necesidad de ponerme las gafas que a mi edad necesito para ver de cerca.
Y por esos mismos motivos, Manolo, autor y motor de la buena marcha de la Web, también lo tiene y quiero expresárselo desde éstas líneas, y me gustaría que el resto de compueblanos se sumaran al mismo y demandaran a nuestras autoridades locales un merecido reconocimiento oficial en forma de homenaje a tan insigne personaje, por la labor realizada al frente de la Web durante los últimos quince largos años,  que, mediante un simple teclado, ha hecho popular y famosa  La Zarza de Pumareda, con su tenaz y contundente ahínco en hacer llegar los acontecimientos del pueblo a todos los zarceños y simpatizantes de La Zarza, independientemente del lugar donde residan.
Soy consciente, de que hubo otros colabores que en el arranque de la Web aportaron su granito de arena y formaron equipo con Manolo, para que saliera adelante el proyecto y merecen el correspondiente reconocimiento, pero, personalmente, creo que éste es el momento de Manolo; a los demás, también le llegará el suyo e intentaré -como ya lo he hecho en alguna ocasión- apoyarlos lo mismo que ahora lo hago, para que a nuestro primer bloguero se le reconozca oficialmente la continua labor realizada sin pausa desde su fundación.

Mi Bienvenida a los dieciséis años a la Web zarceña; y,  bienvenida sea también, la fecha 01. 01 .01, que trajo a nuestro pueblo el hito que jalonará el camino a seguir por las siguientes generaciones.


14 enero 2016

LA CAMPANA DEL TORREÓN

Esa señorial campana, ahora obligada al silencio ¿por imperativo legal?, que durante tantos años fue el guía horario de nuestros antepasados, y  la de muchos de nosotros en nuestra infancia y juventud que ahora peinamos canas,  y tantas ilusiones y regocijo proporcionó a los zarceños a su llegada al pueblo, para ser instalada encima del torreón, y, con su tono, puntualmente hacía llegar a nuestros oídos el horario, guiada por el minucioso recorrido de las agujas del majestuoso reloj que luce el torreón, para ofrecer a los paisanos el horario en que vivían ; hoy permanece muda, como consecuencia de que ya nadie necesita sus servicios como antiguamente, y se ha convertido en un incordio para algunos de los vecinos a los que les resultaba desagradable el tañido horario que con puntual disciplina hacía llegar por duplicado a los hogares zarceños, por si algún distraído no se había percato bien en el primer toque y tenía dudas; pues, en aquél entonces, no todos los compueblanos llevaban reloj encima para no precisar los servicios que le prestaba el reloj del torreón, que dicho sea de paso, era el orgullo del pueblo en aquélla época.
A lo largo de mi vida, he recordado con frecuencia la de veces que de pequeño había subido la vieja escalera de madera hasta llegar a la máquina del reloj acompañando a mi inolvidable amigo Horacio y su padre, que era el responsable del mantenimiento del mismo, y, para nuestro regocijo, en varias ocasiones íbamos los dos chavales solos, cuando ya éramos muchachotes y su padre confiaba en él para ese menester, y yo disfrutaba de lo lindo dándole a la manivela, que para mi, en aquél tiempo me parecía enorme de grande. ¡Qué bien nos lo pasábamos! Y, qué recuerdos tan gratos me traen a la mente esas vivencias.
También me recuerda mi memoria, así, a bote pronto,  el grato recuerdo de cuando estando en la viña de mi abuela, en el  Teso de la Silla, escuchaba desde allí, las campanadas horarias , sobre todo en los atardeceres de final del verano cuando la uva ya madura que requería cierta vigilancia antes de la vendimia  me pasaba las tardes allí, frecuentemente acompañado de Serafín e Ignacio, ambos hijos de Doroteo, que tenían una huerta cercana y que, como niños que éramos entones, hacíamos cada travesura de órdago que, ahora nos resultan anecdóticas cuando las recordamos; y, la campana del reloj nos avisaba de cuando  teníamos que regresar casa.
Recuerdo también, desde el Teso de los Navazos, cuando iba a acompañar a mi padre al tejar que era el titular del mismo, cuando por las tardes, antes de regresar a casa y los ruidos no abundaban en aquéllos tiempos, cómo llegaba el sonido de la campana a pesar de la distancia, pero que, al no haber contaminación acústica, se podía percibir bastante bien
¡Qué niñez más feliz, y qué infancia más grata la vivida en el pueblo!
Qué lástima que ahora sea el ordenador, la tableta y demás artilugios tan sofisticados los que les ocupan el tiempo e impidan a los niños dedicarse más a vivir en contacto con la naturaleza y disfrutar de todo lo que ella nos aporta. Pero, la vida es así. Como nosotros queremos que sea. Como la estamos haciendo. No podemos quejarnos.
Es el arrollador progreso,  que, como la apisonadora, todo lo que encuentra a su paso lo aplana y va allanando el camino para darle paso a nuevas formas de vivir utilizando las nuevas tecnologías que, afortunadamente, en la mayoría de los casos son favorables para mejorar la calidad de vida de los humanos, sin contar la contaminación, también consecuencia del progreso.

Y  volviendo al principio; solamente a modo de sugerencia para nuestros regidores municipales, con la única finalidad de que la maquinaria del reloj no se degenere: ¿No habría posibilidad de montarla en el lugar de origen y que el reloj funcionara normalmente como ocurre en múltiples poblaciones que tiene reloj público y dan el horario las campanas como siempre lo han hecho, pero que, si fuera necesario, se silencia la campana para evitar posibles molestias a los vecinos más cercanos al torreón; o, hacerla servir solamente en  fechas significativas como pueden ser las fiestas patronales o las tradicionales campanadas de la Noche Vieja?

Posiblemente, las Arcas Municipales, no estén para grandes dispendios en estos momentos, aunque la voluntad de sus controladores sea la mejor, de lo cual no tengo duda; pero, como apuntaba más arriba, se trata solamente de una ingenua sugerencia a nuestros currantes munícipes, para que, cuando dispongan de un poco de su valioso  tiempo y no tengan otra cosa más importante a qué dedicarlo, reflexionen sobre la posibilidad de convertir en realidad  la citada sugerencia.
Reconozco que adecuar la instalación de la maquinaria con una nueva plataforma y nuevas escaleras, porque, me imagino que si son las mismas de cuando yo era niño (de la época de la fotografía que se adjunta), ahora no se podrá ni poner el pie encima sin ir provisto de paracaídas  para amortiguar el golpe.
Todo lo que sea en bien y mejora del pueblo, es digno de tener en consideración, y estoy convencido de que las aludidas autoridades no echarán en saco roto la sugerencia anterior, aunque, como es lógico, las circunstancias mandan y a ellas hay que atenerse en todo momento.
¿Qué les parece la idea, señora y señores concejales zarceños?

RELACIONADO:   EL TORREÓN

03 noviembre 2015

CARTA ABIERTA A LAS AUTORIDADES DE LA ZARZA DE PUMAREDA


Señores Regidores:
A riesgo de que en el próximo pleno municipal, por unanimidad me nombren “El pedigüeño Mayor del Reino”; con todo respeto, me dirijo a ustedes como responsables directos que son del Gobierno municipal zarceño, para recabar su colaboración en el tema que ya expuse  a mis compueblanos con fecha, 25 de abril del año en curso, con el título: “Ahí está Manolo”, que colgué  en este blog en un comentario-solicitud, acerca de -desde mi personal punto de vista- la conveniencia -dado su merecimiento-, de homenajear por parte de las autoridades municipales  a un ciudadano ejemplar zarceño, por su labor al frente de la Web de La Zarza Virtual, que durante quince largos años ha estado cada día al pie del cañón -como es bien conocido por todos-, poniendo en el empeño lo mejor de su ser y su saber y que no es otro que, Don Manuel Hernández García; más conocido como Manolo, para el que les demando el mencionado homenaje cuyo merecimiento es obvio.

Como quiera que en esa ocasión, mi llamada no tuvo la acogida que éste humilde zarceño considera la adecuada a la realidad de las circunstancias, y en la confianza de que con su buen hacer, el equipo de Gobierno Municipal zarceño sabrá encarrilarlo por el sendero del acierto y la sensatez y entenderá mis intenciones; es por ello que encarrilo mi demandanza hacia ustedes como gobernantes del municipio en la esperanza de ser debidamente atendido, y confío en que sabrán reconocer el mérito que el citado Manolo se merece, por su  encomiable y ejemplarizante labor realizada durante ese considerable periodo de tiempo que no tiene parangón por más vueltas que le demos a la cosa.

Su constante trabajo informativo y detallado, de cuantos aconteceres sucedían o sucederían en el pueblo -no solo en las fiestas patronales en las que se mueve como pez en el agua-, le ha ocupado muchas, muchísimas horas de su vida que, digo yo, algún reconocimiento se merecerá el muchacho por “ese detalle” que ha tenido y sigue teniendo con todos los zarceños a los que ha sabido granjearse la confianza. ¿O, no…?
¿Tanto esfuerzo requiere saber reconocer el buen hacer de “uno de los nuestros” en favor de todos los compueblanos?  

El motivo del retraso en reconocer su labor; ¿ha sido la falta de dinero, la falta de voluntad oficial, o la escasez de diligencia para gestionarlo?
Espero y confío en que ni en el Gobierno Municipal anterior ni en el actual sean esos los motivos, porque si de lo que se trata es de escasez de dinero para ese menester, sólo tienen que decirlo las autoridades competentes  y el problema  estará resuelto en un santiamén. Pero, si de lo que se trata es de los dos casos siguientes; lamentandolo mucho, no está en mis manos hacerlo, ni en las de ningún otro agradecido compueblano de buena fe -aunque, prometo que no me falta voluntad para ello y, supongo que al resto de paisanos tampoco-; y Manolo se quedará sin el merecido homenaje a tan encomiable labor en beneficio de nuestro pueblo. Y, sinceramente, personalmente lo sentiría en gordo.
Una vez transcurrido un tiempo prudencial desde mi primera propuesta, y pasada la euforia veraniega, amén de que cada uno ha vuelto a la rutinaria normalidad de sus quehaceres cotidianos; quizás sería prudente que, durante el correr del tiempo que media entre el momento actual y las fiestas patronales del próximo año, 2.016, se escuchara con la debida atención la voz del los paisanos al respecto y la tuviéramos en cuenta para, en esa festividad sanlorenceña, si los compueblanos lo consideran oportuno y el Consistorio no tiene nada que objetar, honrar a nuestro ilustre ciudadano Manolo, con un homenaje oficial  por parte de nuestras autoridades locales -en representación del pueblo-, al reconocimiento de su labor en estos quince años al frente de la Web zarceña, haciéndonos llegar a cada uno de nuestros hogares el sentir de su inquietud por hacer que nuestro pueblo sea conocido, no solo en el territorio nacional, sino allende nuestras fronteras y el mar océano. Y, si a eso le añadimos que la citada web es propiedad particular de Don Manuel  -Manolo para todos los amigos-, y desde su fundación la ha puesto desinteresadamente al servicio y disposición del pueblo sin ningún beneficio económico en su favor -así como su talante jacarandoso, talantoso y colaborador-; por todo ello, el reconocimiento que les solicito a dicha labor, es notorio que queda patentemente demostrado su merecimiento.  ¿Es pedir demasiado?

Yo sé perfectamente que Manolo, aunque no reciba ningún homenaje oficial tiene el reconocimiento de sus paisanos que lo quieren, lo admiran y lo respetan por lo que es y por como es y lo que ha hecho y hace en pro del pueblo; todo eso lo sé, pero eso no es óbice para que siga intentando por mi parte que se le otorgue oficialmente el reconocimiento que la ocasión requiere, desde mi humilde opinión personal.
También sé, que, mientras Manolo tenga salud y vitalidad va a seguir ahí; que podré seguir diciendo,  “Ahí está Manolo” y no: ¿dónde estará Manolo? Por eso; desde estas líneas le solicito a los responsables de nuestro Ayuntamiento la concesión de algún tipo de reconocimiento oficial, tal cual lo expresaba en la entrada en la web al principio citada; así como  a mis paisanos, su apoyo y colaboración para recabar de las autoridades municipales el homenaje demandado;  y, a éstas, la voluntad de llevarlo a término.

A todos aquéllos lectores de la Web en todas sus facetas que estén dentro y fuera de nuestro país, y se vean -o hayan visto- favorecidos por la labor de Manolo, les pediría un comentario de apoyo a este requerimiento para ir sumando poquito a poco  esa colaboración necesaria para lograr que, al fin, nuestro primer bloguero se vea homenajeado por la labor realizada.
Ya sé que algunos lo hicieron en mi primer comentario en la fecha arriba indicada;  pero sigo pensando que si la demanda es masiva será mejor atendida. Es mi opinión.
Y sin la intención de resultar pesado.

Señores regidores:
¿Consideran a Manolo, merecedor de un homenaje oficial de reconocimiento a la labor llevada a término durante estos largos quince años al frente de la Web zarceña que él mismo fundó, y tanto ha favorecido a nuestro pueblo?
Espero vuestra colaboración y la merecida respuesta.
Atentamente.
Juan Luis Esteban Toribio   (Colino)